

El caso relacionado con alias «Papá Pitufo», identificado como uno de los mayores contrabandistas del país, volvió a tomar fuerza en el debate público luego de nuevas revelaciones judiciales que reactivaron interrogantes sobre el supuesto ingreso de $500 millones de pesos a la campaña presidencial de Gustavo Petro en 2022.
El episodio, que inicialmente surgió como un rumor político, había escalado hasta convertirse en un escándalo de alto impacto cuando el propio presidente afirmó que dicho dinero nunca ingresó formalmente a su campaña, ya que —según su versión— ordenó devolverlo de inmediato. Incluso aseguró que esa devolución habría sido registrada en video como prueba de transparencia. Sin embargo, con el paso del tiempo, esa grabación nunca fue presentada públicamente, lo que mantuvo abiertas las dudas sobre lo ocurrido.
De acuerdo con las versiones conocidas, el dinero habría sido canalizado a través del ciudadano catalán Xavier Vendrell, quien hacía parte del círculo cercano del entonces candidato y mantenía vínculos con el entorno de la primera dama, Verónica Alcocer. Este elemento fue clave en el desarrollo de la controversia, ya que conectó el episodio con figuras cercanas al núcleo político del gobierno.
Durante el tiempo transcurrido, aunque el tema perdió visibilidad mediática por otras coyunturas, las investigaciones judiciales continuaron avanzando.
El caso tomó un nuevo impulso tras la captura, el pasado 8 de marzo, del capitán Faudel Salazar, exjefe de la Policía Fiscal y Aduanera (POLFA) en Cartagena, junto a otros exintegrantes de la institución y un excandidato al Senado.
En las audiencias de judicialización, la Fiscalía expuso elementos probatorios que evidenciaron la existencia de una estructura criminal liderada por Diego Marín, alias «Papá Pitufo», con presuntas conexiones dentro de distintas entidades del Estado. En este contexto, surgieron audios y testimonios que señalaron la supuesta influencia del contrabandista sobre altos mandos de la fuerza pública.
Uno de los nombres mencionados fue el del entonces coronel Heiner Puentes, quien, según las grabaciones, habría sido descrito como una figura con respaldo suficiente para mantenerse en su cargo sin interferencias. En los audios, se sugirió además que existían conexiones que alcanzaban niveles muy cercanos a Gustavo Petro, lo que incrementó la gravedad de las revelaciones.
En ese escenario, el nombre de Xavier Vendrell volvió a aparecer, lo que generó nuevas suspicacias sobre la relación entre el episodio de los $500 millones y las recientes revelaciones sobre la red de contrabando. Aunque estas coincidencias no constituyeron una prueba directa de conexión, sí contribuyeron a reabrir el debate sobre el entorno político que rodea el caso.
Adicionalmente, se conoció que Vendrell obtuvo la nacionalidad colombiana a finales de 2022 mediante un trámite expedito, lo que posteriormente le permitió acceder a contratos con el Estado. Este hecho fue interpretado por algunos sectores como un elemento adicional dentro de la discusión sobre posibles vínculos entre actores políticos y redes investigadas.
El origen del escándalo se remonta a declaraciones realizadas por el director de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Augusto Rodríguez, quien en un Consejo de Ministros señaló que el tema de ‘Papá Pitufo’ habría sido mencionado en una reunión en la que también estuvo presente el hoy ministro del Interior, Armando Benedetti. Según Rodríguez, fue en ese espacio donde se habría conocido la existencia del dinero.
Asimismo, Rodríguez afirmó que fue él quien transmitió a Vendrell la orden directa de devolver los recursos, supuestamente entregados sin autorización del candidato. No obstante, pese a estas declaraciones, las pruebas que respalden completamente esa versión —especialmente el video mencionado— no han sido presentadas.
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