

La futura viceministra de Juventudes respondió a las críticas por su hoja de vida y explicó, con evasivas, sus polémicos viajes en aeronaves de la Policía Nacional.
La designación de Juliana Guerrero como próxima viceministra de las Juventudes se convirtió en una tormenta política y mediática. A sus 23 años, Guerrero enfrenta cuestionamientos tanto por su experiencia profesional como por un episodio que marcó el debate nacional: sus viajes en avión y helicóptero de la Policía Nacional hacia el Cesar en junio de 2025.
Según la versión oficial, el traslado se enmarcaba en asuntos delicados de orden público. Sin embargo, investigaciones periodísticas —como las de Revista Cambio— apuntan a que su presencia en el Consejo Superior de la Universidad Popular del Cesar (UPC) buscaba influir en una polémica reforma estatutaria. Desde 2004, este reglamento impide la reelección inmediata del rector, salvo que renuncie tres meses antes, y la sesión de Aguachica habría intentado abrir la puerta a su continuidad.
El 19 de junio de 2025, Guerrero y su hermana Verónica llegaron a Valledupar en un avión de la Policía con matrícula PNC-0242. Al día siguiente, viajaron en helicóptero Bell 212 (PNC-0495) hasta Aguachica, donde participaron en una reunión del Consejo Superior de la UPC. Preguntada al respecto, la hoy funcionaria respondió en entrevista con Blu Radio:
“No puedo revelar por qué viajé en helicópteros, pero no tiene nada que ver con la Universidad del Cesar. Estaba realizando una actividad en el marco de mis funciones que el ministro del Interior me delegó”.
Pese a reconocer que es delegada presidencial en la UPC, Guerrero negó que su visita tuviera relación con la elección del rector o con la búsqueda de votos. También aseguró que no recibió instrucciones de congresistas como Ape Cuello, del Partido Conservador, ni de otros líderes regionales.
En cuanto a la polémica de viajar acompañada por su hermana, explicó que Verónica también era funcionaria del Gobierno:
“Ella era funcionaria y me estaba acompañando a un tema relacionado. No entiendo la mística que hay frente al tema de los convenios aéreos”.
La Procuraduría General de la Nación abrió una investigación por presunto uso indebido de aeronaves oficiales. Guerrero afirmó que no puede dar mayores detalles porque se trata de un asunto reservado.
Además de los cuestionamientos sobre sus viajes, Juliana Guerrero respondió por sus credenciales. Explicó que inició estudios de contaduría pública en la Universidad Popular del Cesar, pero se trasladó a Bogotá por motivos de seguridad y empezó desde cero en el SENA, donde completó programas técnicos y tecnológicos antes de graduarse como contadora en 2024.
Reconoció que hubo un “error humano” en la primera hoja de vida publicada en Presidencia, que omitía su título profesional. Posteriormente, el documento fue corregido y actualizado con la información completa.
“Cumplo el primer requisito que se requiere para ser viceministra de Juventudes: soy joven. Tengo más de siete u ocho años como activista social y política. He trabajado en festivales de juventudes, en la modificación a la Ley 30 y como representante estudiantil”.
Todos los derechos reservados El Pirobo news