

La clasificación como organización terrorista modifica el escenario jurídico, financiero y diplomático para Colombia en plena política de “paz total”.
El gobierno de Estados Unidos decidió clasificar al Clan del Golfo, también conocido como Autodefensas Gaitanistas de Colombia (AGC), como organización terrorista extranjera, una determinación que cambia de manera sustancial el tratamiento internacional del grupo armado ilegal más grande del país. El anuncio fue realizado por el secretario de Estado, Marco Rubio, quien señaló que la medida hace parte de una estrategia para frenar la violencia y el tráfico de drogas con impacto directo en territorio estadounidense.
Con esta designación, el Clan del Golfo deja de ser tratado únicamente como una organización narcotraficante y pasa a estar sujeto al marco legal internacional contra el terrorismo. Esto permite a Estados Unidos congelar activos, ampliar órdenes de captura, reforzar procesos de extradición y sancionar penalmente a personas o entidades que colaboren con la estructura, incluso fuera de Colombia. La medida también habilita mayores capacidades de inteligencia y cooperación judicial y militar.
La decisión se produce en un momento clave para Colombia, ya que el gobierno del presidente Gustavo Petro mantiene acercamientos con el Clan del Golfo en el marco de su política de “paz total”, orientada a la desarticulación negociada de grupos armados ilegales. La designación estadounidense introduce nuevas restricciones, dado que Washington no reconoce procesos de diálogo con organizaciones clasificadas como terroristas, lo que podría afectar la coordinación bilateral en seguridad y lucha contra el narcotráfico.
El anuncio se enmarca además en una ofensiva regional más amplia. Estados Unidos ha intensificado operaciones en el Caribe y el Pacífico, así como acciones de control aéreo y marítimo, con el objetivo de frenar el flujo de drogas hacia Norteamérica. Según datos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito (UNODC), entre 2023 y 2024 los cultivos de coca en Colombia pasaron de 253.000 a 262.000 hectáreas, mientras que la producción potencial de cocaína aumentó de 2.664 a 3.001 toneladas métricas anuales.
El Clan del Golfo es señalado por las autoridades internacionales como un actor clave en la producción, transporte y exportación de cocaína, con redes que operan desde Colombia hacia Centroamérica y Estados Unidos. La nueva clasificación refuerza la presión internacional sobre el Estado colombiano para mostrar resultados concretos en control territorial, reducción del narcotráfico y debilitamiento de las economías ilegales.
En el plano diplomático, la decisión agrega un nuevo elemento de tensión en la relación entre Bogotá y Washington, al tiempo que limita el margen de acción del Gobierno colombiano frente a los procesos de negociación con estructuras criminales, en un contexto marcado por el aumento de la violencia y la disputa por rentas ilegales en varias regiones del país.
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