

La senadora utilizó su derecho de réplica para cuestionar el papel de los movimientos indígenas y su influencia en el conflicto del suroccidente del país.
La senadora María Fernanda Cabal protagonizó un fuerte cruce político con Aida Quilcué, fórmula vicepresidencial de Iván Cepeda, durante un ejercicio de derecho de réplica en el que respondió a cuestionamientos previos y expuso una serie de críticas sobre el papel de los movimientos indígenas en el departamento del Cauca.
Desde el inicio de su intervención, Cabal dejó claro que no consideraba necesario solicitar autorización para expresar sus posiciones sobre la realidad de esta región, afirmando que contaba con un conocimiento profundo del territorio y de sus dinámicas históricas. En ese contexto, sostuvo que su análisis se fundamentaba en el origen y evolución de las organizaciones indígenas, especialmente del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC).
La senadora afirmó que las primeras estructuras organizativas indígenas surgieron a partir del denominado “Censo Regional Indígena”, proceso que posteriormente dio paso a la creación del CRIC en la década de los setenta. Según su versión, estos movimientos habrían estado influenciados por corrientes ideológicas externas que promovieron procesos de movilización política dentro de las comunidades del suroccidente colombiano.
Cabal sostuvo que conocía el origen del movimiento indígena y cuestionó su evolución en el contexto del conflicto.
Durante su intervención, también hizo referencia al Movimiento Armado Quintín Lame, una organización insurgente que operó en el Cauca durante los años ochenta y que posteriormente se desmovilizó. La senadora aseguró que estos antecedentes formaban parte de un contexto histórico más amplio que debía ser tenido en cuenta al analizar las dinámicas actuales del territorio.
Uno de los ejes principales de su pronunciamiento estuvo relacionado con la propiedad de la tierra. Cabal sostuvo que las comunidades indígenas administraban más de un millón de hectáreas en el Cauca y cuestionó que, pese a esa extensión y a los recursos estatales asignados, continuaran las solicitudes de ampliación territorial. En su planteamiento, afirmó que el departamento había pasado de ser una región con alto potencial productivo a enfrentar un deterioro económico significativo.
En materia de seguridad, la senadora también se refirió a la presencia de cultivos ilícitos, señalando que parte de los territorios bajo jurisdicción indígena se encontraban afectados por economías ilegales como la siembra de coca. En ese mismo sentido, cuestionó las limitaciones que, según su visión, se habrían impuesto a la acción de la Fuerza Pública mediante el uso de figuras como la autonomía territorial y la consulta previa.
Asimismo, Cabal mencionó la violencia que afectaba a las comunidades indígenas, incluyendo los ataques contra integrantes de la Guardia Indígena, y señaló la presencia de estructuras criminales como el Cartel de Sinaloa, al que vinculó con intereses en zonas estratégicas para el narcotráfico en Colombia.
En la parte final de su intervención, la senadora evocó los hechos del Paro Nacional de 2021, asegurando que había sido testigo de la movilización de caravanas indígenas hacia Cali y señalando que algunos de estos desplazamientos habrían derivado en episodios de violencia y daños a la infraestructura urbana. Estas afirmaciones se sumaron a un debate que continuó generando posiciones encontradas en el escenario político nacional.
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