

Un municipio multiplicó por 100 la votación indígena en cuatro años, generando dudas sobre la transparencia del proceso electoral.
La elección de Martha Peralta al Senado por la Circunscripción Nacional Indígena ha encendido las alarmas en distintos sectores del país debido a un comportamiento electoral que resulta altamente atípico. Con un total de 61.098 votos, la congresista del movimiento MAIS logró imponerse con una amplia ventaja sobre sus contendores; sin embargo, el foco de la controversia no está únicamente en su victoria, sino en la forma en que se consolidó, especialmente en el departamento de La Guajira.
Los datos evidencian un crecimiento abrupto en la participación electoral indígena en esta región. Mientras que en las elecciones legislativas de 2022 apenas 4.000 votantes participaron en esta circunscripción especial, en 2026 la cifra ascendió a 49.949 votos, lo que representa un incremento exponencial que ha generado cuestionamientos sobre la coherencia y legitimidad de estos resultados. De ese total, 33.914 votos fueron obtenidos por Peralta, lo que equivale a aproximadamente el 68 % del respaldo electoral en esa categoría dentro del departamento.
El caso más llamativo se presenta en el municipio de Uribia, donde la votación en la circunscripción indígena pasó de 111 votos en 2022 a 11.159 votos en 2026, es decir, un crecimiento cercano a cien veces en apenas cuatro años. Este comportamiento ha sido señalado como inusual, más aún considerando que la Misión de Observación Electoral (MOE) catalogó a este municipio como zona de riesgo electoral extremo, debido a factores como la presencia de actores armados ilegales y posibles irregularidades en el proceso.
A este fenómeno se suman otros municipios con patrones similares. En Albania, por ejemplo, la votación pasó de apenas 9 votos en 2022 a 5.064 votos en 2026, representando cerca del 93 % del total registrado en esa categoría. En Barrancas, también identificado como territorio de riesgo, Peralta obtuvo cerca del 65 % de los votos, consolidando una tendencia que refuerza las dudas sobre la consistencia de estos resultados.
El salto en la votación indígena en La Guajira no solo resulta atípico, sino que coincide con territorios señalados por riesgo electoral.
El contexto de esta elección se vuelve aún más sensible debido a que el nombre de Martha Peralta ha sido mencionado dentro de las investigaciones relacionadas con el escándalo de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD). Testimonios de implicados en el caso, como el de Olmedo López, la vinculan con reuniones orientadas a coordinar apoyos políticos en el Congreso, en medio de presuntos direccionamientos de contratos y manejo de recursos públicos.
Adicionalmente, otros actores políticos con votaciones relevantes en la región también han sido mencionados en este entramado. En Uribia, por ejemplo, el candidato al Senado por circunscripción nacional Wadith Manzur obtuvo 6.326 votos y también ha sido relacionado con el caso UNGRD por un presunto cohecho impropio vinculado a la gestión de cupos de endeudamiento.
En medio de la controversia, la propia Martha Peralta ha denunciado irregularidades en su contra, señalando que hubo más de 30.000 votos no marcados, 29.000 votos nulos y 35.000 votos en blanco, además de problemas con la entrega del tarjetón electoral. Según sus declaraciones, el diseño del tarjetón habría sido confuso y perjudicial para las comunidades indígenas, lo que, a su juicio, afectó el proceso.
No obstante, al momento, ni las autoridades electorales ni la Registraduría han emitido un pronunciamiento oficial frente a las inconsistencias señaladas en la votación de La Guajira. La ausencia de respuestas institucionales, sumada a los datos atípicos y al contexto de investigaciones en curso, ha intensificado el debate público sobre la transparencia electoral y la legitimidad de los resultados en esta circunscripción.
En consecuencia, este caso no solo pone en entredicho una elección específica, sino que también reabre una discusión de fondo sobre la integridad del sistema electoral en Colombia, especialmente en regiones históricamente vulnerables a presiones externas y posibles irregularidades.
Todos los derechos reservados El Pirobo news