

Cauca, Norte de Santander y Antioquia concentran los primeros crímenes múltiples del año, en medio de una escalada de violencia que evidencia el deterioro del control territorial.
Colombia inició el 2026 con una alarmante escalada de violencia que deja en evidencia el deterioro del orden público en varias regiones del país. En apenas seis días ya se han registrado tres masacres, con un saldo preliminar de al menos diez personas asesinadas, de acuerdo con cifras de Indepaz. Los crímenes ocurrieron en los departamentos de Cauca, Norte de Santander y Antioquia, territorios históricamente golpeados por la presencia de grupos armados ilegales.
El primer hecho se registró el 3 de enero en el municipio de Santander de Quilichao, norte del Cauca. Inicialmente fue asesinada Irma Yulie Erazo Reina, administradora de un establecimiento comercial, quien fue atacada por hombres armados que le dispararon en repetidas ocasiones. Horas después, durante el velorio de la víctima, los agresores regresaron y atacaron a los asistentes, persiguiendo y asesinando a Angélica María Cantoñí Estacio, de 35 años, y a Reina Nancy Stella, de 53 años. Por la conexión directa entre ambos ataques, las autoridades clasificaron este hecho como la primera masacre de 2026. En la zona operan estructuras armadas como el Frente Jaime Martínez, el Frente Dagoberto Ramos del Bloque Occidental Jacobo Arenas y bandas locales.
La segunda masacre ocurrió el 6 de enero en San José de Cúcuta, Norte de Santander. En una trocha que conecta el sector de Cormoranes con el Anillo Vial Occidental, hombres armados que se movilizaban en motocicleta abrieron fuego de manera indiscriminada contra tres personas, causándoles la muerte inmediata. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado la identidad de las víctimas. Este municipio cuenta con una Alerta Temprana de la Defensoría del Pueblo que advierte riesgos por homicidios selectivos, “limpieza social”, reclutamiento de menores y extorsión, en un territorio donde confluyen estructuras como el ELN, el Clan del Golfo, el Frente 33 del Bloque Magdalena Medio, Los Rastrojos, Los Pelusos y bandas locales.
La tercera masacre se registró también el 6 de enero en una zona rural ubicada entre los municipios de Amalfi y Remedios, en el nordeste de Antioquia. Según la información preliminar, varias personas habrían sido retenidas desde el 4 de enero por la subestructura Jorge Iván Arboleda Garcés del Clan del Golfo. Posteriormente, los cuerpos de cuatro personas fueron hallados en distintos puntos de la región. Tres de las víctimas pertenecían a una misma familia: Yefer Arley Madrigal Castañeda, hallado en Remedios; Juan Carlos Madrigal Ruiz, encontrado en Vegachí; y Jorge Andrés Madrigal Ruiz, cuyo cuerpo apareció en la vereda Montebello de Amalfi. En esta zona también hacen presencia el Clan del Golfo y el ELN.
Este inicio de año contrasta con el de 2025, cuando durante la primera semana no se registraron masacres, aunque enero cerró con un total de nueve hechos de este tipo. El balance preliminar de 2026 confirma que la violencia armada sigue marcando la vida de amplias regiones del país, mientras persisten los cuestionamientos sobre la capacidad del Estado para garantizar seguridad y control territorial.
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