

Una particular anotación física registrada en documentos oficiales de Zulma Guzmán Castro se convirtió en una nueva línea de análisis para la Fiscalía en el caso del envenenamiento con talio que estremeció al país.
La investigación por la muerte de dos menores de edad en Bogotá, causada por el consumo de frambuesas contaminadas con talio, sumó un nuevo elemento que ahora es objeto de análisis por parte de la Fiscalía General de la Nación. Se trata de una anotación registrada en la ficha decadactilar de Zulma Guzmán Castro, principal sospechosa del crimen, en la que se consigna una “afección general en los dedos”, según reveló este jueves el diario El Tiempo.
Los investigadores buscan establecer si esta alteración física podría estar relacionada con la manipulación directa del talio, un metal pesado altamente tóxico que fue utilizado para impregnar las frutas enviadas a la vivienda donde se encontraban las menores. El talio es conocido por causar daños neurológicos, gastrointestinales y dermatológicos, entre ellos lesiones en la piel y afectaciones en extremidades, especialmente cuando hay contacto directo y repetido con la sustancia.
De acuerdo con la información conocida, esta anotación figura en un documento oficial de la Registraduría y ha despertado el interés de los peritos judiciales, quienes evalúan si existe correspondencia entre ese registro físico y los efectos típicos de la exposición al talio. La Fiscalía no descarta que esta evidencia pueda fortalecer la hipótesis de una manipulación consciente y directa del veneno por parte de la sindicada.
El mismo reporte periodístico señaló que Guzmán, empresaria de 54 años, posee dos pasaportes, una circunstancia que habría facilitado su salida del país y complicado su rastreo inicial. La mujer abandonó Colombia el 13 de abril de 2025, pocos días después de la muerte de las dos menores, y se desplazó por Argentina y Brasil antes de llegar a Europa. Finalmente fue localizada en Londres, donde permanece bajo observación médica en un hospital, situación que ha frenado el avance del proceso judicial en su contra.
Aunque sobre Guzmán pesa una circular roja de Interpol, su traslado a Colombia se encuentra suspendido por razones humanitarias y de salud. Las autoridades británicas mantienen a la sospechosa bajo estrictos protocolos médicos, lo que impide, por ahora, notificarle formalmente la orden de captura internacional y avanzar en el trámite de extradición solicitado por la justicia colombiana.
Según la investigación, Guzmán habría coordinado el envío de una caja de regalo con frambuesas cubiertas de chocolate a una vivienda del barrio Rosales, en el norte de Bogotá. En el lugar se encontraban tres estudiantes menores de edad, acompañadas por un joven de 21 años, hermano mayor de una de ellas, mientras preparaban unas galletas. Aunque inicialmente las menores se negaron a recibir el pedido por no haberlo solicitado, la insistencia del domiciliario llevó a que finalmente aceptaran la entrega.
Minutos después de consumir las frutas, las niñas comenzaron a presentar síntomas severos de intoxicación y fueron trasladadas de urgencia a la Fundación Santa Fe. Una de las menores falleció ese mismo día y la segunda murió cuatro días después. La tercera adolescente sobrevivió, aunque con secuelas, mientras que el joven de 21 años se recuperó completamente. Los análisis forenses confirmaron posteriormente la presencia de talio en las frambuesas, estableciendo que se trató de un envenenamiento deliberado y no de un accidente.
Zulma Guzmán Castro, economista de profesión, habría sostenido una relación sentimental con el padre de una de las menores fallecidas y, según la hipótesis de las autoridades, el envío de las frutas envenenadas habría sido un acto de retaliación personal. El caso adquirió una dimensión aún más grave tras revelarse que en 2020 se habría presentado otro envenenamiento con talio relacionado con el mismo entorno familiar.
De acuerdo con una investigación divulgada por el programa Los Informantes el pasado 17 de diciembre, la madre de una de las menores, identificada como Alicia Graham, habría sido víctima de intoxicación con talio años atrás. La mujer falleció en 2021. El médico internista y endocrino Julio Portocarrero, quien la atendió, indicó que su organismo contenía entre 80 y 90 microgramos del metal. Aunque inicialmente respondió al tratamiento, sufrió una recaída meses después durante un viaje a Europa y falleció el 17 de agosto de 2021, tras la reactivación de un tumor.
La Fiscalía continúa recopilando elementos probatorios mientras se mantiene a la espera de que la condición médica de Guzmán permita reactivar los procedimientos judiciales internacionales para que responda ante la justicia colombiana.
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