

A partir del próximo 29 de diciembre, los tradicionales carruajes con caballos quedarán prohibidos en el Centro Histórico de Cartagena y serán reemplazados por coches eléctricos, una decisión que marca un giro definitivo en la movilidad turística y en la protección animal de la ciudad.
Cartagena de Indias cerrará definitivamente un capítulo de su historia turística con la prohibición oficial de los carruajes tirados por caballos en el Centro Histórico. Así lo confirmó el alcalde Dumek Turbay este viernes 26 de diciembre, al anunciar que a partir del lunes 29 quedará vetada, bajo cualquier modalidad, la circulación de vehículos de tracción animal en el corazón amurallado de la ciudad, uno de los destinos turísticos más importantes de Colombia y América Latina.
Durante décadas, los carruajes hicieron parte del paisaje cotidiano de las calles empedradas del Centro Histórico, transportando a turistas nacionales y extranjeros como símbolo de la Cartagena colonial. Sin embargo, esa imagen romántica fue cuestionada durante años por organizaciones defensoras de los animales, que documentaron lesiones, episodios de agotamiento extremo, estrés y colapsos físicos de los caballos, especialmente en jornadas de altas temperaturas y largas horas de trabajo.
El alcalde Turbay reiteró que la decisión responde a una política de tolerancia cero frente al maltrato animal y fue respaldada mediante un decreto que prohíbe expresamente la circulación de carrozas de tracción animal “bajo cualquier concepto o finalidad” dentro del Centro Histórico. En mensajes publicados en sus redes sociales, el mandatario fue enfático en que la administración no permitirá retrocesos ni excepciones en la aplicación de la medida y advirtió que el nuevo sistema será estrictamente controlado por la Alcaldía.
Como reemplazo definitivo, Cartagena pondrá en funcionamiento un sistema de coches eléctricos diseñados específicamente para el transporte turístico. El proyecto contempla un máximo de 62 vehículos, todos regulados por el Distrito, y el alcalde dejó claro que no se permitirá la operación de coches eléctricos informales o no autorizados. “No habrá espacio para carruajes eléctricos piratas”, advirtió Turbay, anticipando controles para evitar la proliferación de servicios irregulares en la zona turística.
El proceso de transición comenzó formalmente el pasado 11 de noviembre, en el marco de la celebración de la Independencia de Cartagena, cuando llegó a la ciudad el primer lote de 24 coches eléctricos. Estos vehículos hacen parte de un total de 62 que reemplazarán de manera definitiva a los antiguos carruajes. Según informó el alcalde, el resto de la flota llegará de forma progresiva y se espera que esté completa a mediados de 2026, consolidando el nuevo modelo de movilidad turística.
Los coches eléctricos fueron fabricados en Henan, China, y ensamblados en Cartagena por la empresa Rennorgy S.A.S., lo que permitió vincular mano de obra local al proyecto. Además, uno de los puntos centrales de la iniciativa es que los mismos cocheros que durante años trabajaron con caballos serán quienes operen los nuevos vehículos eléctricos, como parte de un proceso de reconversión laboral que busca dignificar el oficio y evitar afectaciones económicas a las familias que dependen de esta actividad.
La inversión total del proyecto asciende a 7.000 millones de pesos y contempla no solo la adquisición de los vehículos, sino también la adecuación de la infraestructura necesaria para su operación. El patio-taller donde se resguardarán y cargarán los coches eléctricos está ubicado en el Complejo Deportivo Nuevo Chambacú, en un espacio renovado de más de 2.850 metros cuadrados. Allí se instalaron 244 paneles solares que generan energía fotovoltaica con una potencia de 150 kWh, lo que permitirá la carga simultánea de hasta 60 baterías, reduciendo el impacto ambiental del sistema.
Pese al anuncio oficial, el gremio de cocheros manifestó su inconformidad y aseguró que no fue tenido en cuenta de manera suficiente durante la implementación de la medida. Algunos de sus representantes han expresado preocupación por las condiciones laborales, los tiempos de transición y la forma en que se asignarán los nuevos vehículos eléctricos. Desde la Alcaldía, sin embargo, se ha insistido en que el proceso busca equilibrar la protección animal, la modernización del turismo y la estabilidad económica de quienes ejercían el oficio.
La decisión de Cartagena se suma a una tendencia nacional que, aunque ha tenido avances lentos, apunta a la eliminación de prácticas consideradas como maltrato animal. En el pasado, el Congreso de la República debatió sin éxito varios proyectos para prohibir los vehículos de tracción animal en el país. No obstante, en mayo de 2024 el Legislativo aprobó la prohibición de las corridas de toros a partir de 2027, lo que marcó un precedente en materia de bienestar animal. Con esta medida, Cartagena se convierte en una de las primeras grandes ciudades del país en erradicar por completo los carruajes con caballos de su principal zona turística.
Todos los derechos reservados El Pirobo news