

El ministro del Interior, Armando Benedetti, vive desde hace dos meses en una lujosa mansión en Puerto Colombia que perteneció al empresario Álex Saab, señalado como testaferro de Nicolás Maduro. La adquisición coincide con su inclusión en la Lista Clinton (OFAC), que prohíbe relaciones financieras con entidades internacionales
El periodista Daniel Coronell y el abogado Camilo Enciso destaparon una nueva polémica: el ministro del Interior, Armando Benedetti, reside actualmente en una mansión en Puerto Colombia (Atlántico) que perteneció al empresario Álex Saab, hoy detenido en Estados Unidos por lavado de activos y vínculos con el régimen venezolano. La residencia, ubicada en la urbanización Lagos de Caujaral, está rodeada de propiedades cuyo valor oscila entre 2.500 y 15.000 millones de pesos.
La investigación periodística reveló que Benedetti accedió al inmueble mediante un leasing habitacional con Scotiabank Colpatria, pagando más de 20 millones de pesos mensuales, cifra que contrasta con su salario oficial de 26,8 millones de pesos. Saab habría entregado la casa al banco en 2011 como dación en pago por una deuda de 2.000 millones, equivalente a cerca de 3.800 millones actuales. El empresario Ricardo Leyva, quien ocupó la vivienda durante un tiempo, confirmó que cedió el contrato al ministro hace dos meses, aunque sin especificar el monto exacto del acuerdo.
El caso ha generado controversia no solo por el valor de la vivienda, sino por la contradicción con las declaraciones patrimoniales del propio Benedetti, quien ante la Corte Suprema aseguró estar “en la quiebra”. En su informe de febrero de 2025 reportó apenas 13 millones en cuentas y deudas por 923 millones, mientras que su esposa registró ingresos de apenas 300.000 pesos en todo el año. A pesar de ello, el ministro posee una vivienda en Bogotá y ahora esta mansión en el Caribe colombiano.
La revelación llega justo después de su inclusión en la Lista Clinton (OFAC) junto al presidente Gustavo Petro, su esposa Verónica Alcocer y su hijo Nicolás Petro. Esta sanción financiera impide mantener vínculos con bancos o empresas con operaciones internacionales, lo que deja a Scotiabank Colpatria en una posición delicada. Por norma, el banco estaría obligado a revisar o suspender su relación contractual con Benedetti, quien paradójicamente ahora enfrenta restricciones en el sistema financiero global.
Esta no es la primera vez que el ministro aparece involucrado en negocios inmobiliarios polémicos. En 2023, compró otra propiedad en Pradomar con dinero prestado por Euclides Torres, contratista del Gobierno que recibió un contrato por 95.000 millones de pesos firmado por el entonces viceministro Jaime Berdugo, un exfuncionario de Torres. En respuesta a los señalamientos, Benedetti se defendió desde su cuenta en X: “He rendido explicaciones por 23 años ante la Corte Suprema, no ante periodistas amarillistas. Es de cobardes atacar cuando uno está en el piso, pero no siempre son tan hombres.”
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