

La violencia en el estadio dejó ocho policías heridos. El atacante, captado en cámaras, es prioridad para las autoridades.
Durante la final de la Copa BetPlay entre América de Cali y Atlético Nacional, un grupo de hinchas desató disturbios en la tribuna sur del estadio Pascual Guerrero. Entre los actos más graves, un individuo disparó un cañón de pólvora, conocido como tatuco, contra los policías que intentaban contener la situación.
El atacante, que intentó cubrir su rostro con un gorro y un tapabocas, quedó identificado por las cámaras de seguridad al retirarse momentáneamente el cubrebocas. El impacto de su acción dejó a ocho policías heridos, tres de ellos en estado crítico, y múltiples daños en las instalaciones del estadio.
El alcalde Alejandro Eder condenó con firmeza estos hechos violentos y aumentó la recompensa a $50 millones por información que permita capturar al responsable. “Este individuo debe responder ante la justicia. No permitiremos que la violencia siga manchando el fútbol”, afirmó.
La Policía Metropolitana de Cali, bajo el liderazgo del coronel Germán Manrique, anunció la apertura de una investigación criminal y pidió a la ciudadanía colaborar con las denuncias a través de la línea 123. Las autoridades reiteraron su compromiso de identificar y judicializar a todos los involucrados en los desmanes.
«Se anuncia una recompensa de $50 millones para capturar al individuo que atentó contra nuestros uniformados. No toleraremos este tipo de violencia.» – Coronel Germán Manrique.

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