

Con un mensaje contundente, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, lideró la Cumbre de Gobernadores y Alcaldes en Cali, exigiendo corresponsabilidad al Gobierno Nacional ante la creciente crisis de seguridad en Colombia. La mandataria fue clara: las regiones no piden favores, exigen acción.
Con un tono firme y desafiante, la gobernadora del Valle del Cauca, Dilian Francisca Toro, marcó la agenda política nacional durante la Cumbre de Gobernadores y Alcaldes celebrada en Cali. “No nos estamos arrodillando ante el Gobierno Nacional, le estamos exigiendo su corresponsabilidad en el tema de seguridad”, declaró ante los líderes regionales y altos mandos militares. Su mensaje resonó como una advertencia al Ejecutivo, a quien responsabilizó de la falta de apoyo efectivo frente a la creciente ola de violencia que azota a las regiones. La mandataria subrayó que la seguridad del país no puede seguir dependiendo únicamente del esfuerzo local: “Estamos poniendo la cara, el pecho y las botas para darle tranquilidad a los ciudadanos”.
Toro insistió en que los gobernadores y alcaldes han asumido el liderazgo en medio de un panorama de inseguridad que se agrava cada día, mientras la respuesta del Gobierno Nacional se percibe lejana e insuficiente. “Hoy buscamos alternativas porque no podemos quedarnos quietos. En esto no pedimos favores: exigimos corresponsabilidad del Gobierno Nacional con las regiones”, enfatizó. Su intervención puso sobre la mesa la falta de coordinación entre las instituciones nacionales y territoriales, así como la necesidad urgente de fortalecer la Fuerza Pública en departamentos como Valle del Cauca, Cauca, Nariño y Chocó, donde los grupos armados ilegales han ampliado su control territorial.
El presidente de la Federación Nacional de Departamentos (FND), Erasmo Zuleta, respaldó las palabras de Toro y reconoció que la situación requiere decisiones inmediatas. “Sin seguridad no hay libertad ni desarrollo económico, y menos en un contexto electoral como el que vivimos”, señaló, haciendo eco de las preocupaciones regionales. La cumbre reunió a más de 15 mandatarios locales, representantes de la Fuerza Pública y expertos internacionales, quienes coincidieron en que la estrategia de seguridad debe ser rediseñada con un enfoque integral, sostenible y articulado con los territorios.
Durante el encuentro, Dilian Francisca Toro presentó los avances del modelo de seguridad del Valle del Cauca, financiado a través de la Tasa de Seguridad, un instrumento que ha permitido implementar programas como Fuerza Joven, Corredores Seguros y la adquisición de equipos tecnológicos y antidrones para reforzar la capacidad operativa de la Policía, el Ejército y la Armada. Este modelo, reconocido a nivel nacional, ha sido clave para prevenir ataques con drones en municipios como Jamundí y Tuluá, donde las disidencias de las Farc y el ELN han intentado expandir su presencia.
La mandataria cerró su discurso con un mensaje de resistencia y compromiso. “Las regiones no se rinden. Seguimos de pie, buscando salidas y exigiendo respuestas. No pedimos favores: pedimos corresponsabilidad”, sentenció, mientras los asistentes la ovacionaban. Su intervención consolidó su posición como una de las voces más fuertes y coherentes frente a la política de seguridad del Gobierno Nacional, contrastando la gestión regional basada en resultados con la pasividad y el discurso centralista del Ejecutivo.
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