{"id":6407,"date":"2026-01-19T22:44:00","date_gmt":"2026-01-20T03:44:00","guid":{"rendered":"https:\/\/elpirobo.com\/?p=6407"},"modified":"2026-01-20T11:04:30","modified_gmt":"2026-01-20T16:04:30","slug":"ana-bejarano-la-mujer-que-dejo-sin-whatsapp-gratis-a-millones-de-colombianos-y-una-vieja-historia-reciclada-para-la-campana-presidencial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/elpirobo.com\/?p=6407","title":{"rendered":"Ana Bejarano, la mujer que dej\u00f3 sin WhatsApp gratis a millones de colombianos, y una vieja historia reciclada para la campa\u00f1a presidencial"},"content":{"rendered":"\n<p class=\"has-medium-font-size wp-block-paragraph\"><strong>Un art\u00edculo firmado por Ana Bejarano revive el caso DMG para atacar pol\u00edticamente a Abelardo de la Espriella, en un contexto electoral donde el abogado aparece como favorito presidencial y blanco recurrente de sectores cercanos al gobierno Petro.<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El art\u00edculo firmado por Ana Bejarano Ricaurte y difundido en un medio af\u00edn a la izquierda y al gobierno de Gustavo Petro no puede leerse fuera del contexto pol\u00edtico en el que aparece. A puertas de una campa\u00f1a presidencial marcada por la polarizaci\u00f3n y con Abelardo de la Espriella consolid\u00e1ndose como uno de los candidatos con mayor reconocimiento y crecimiento en la derecha colombiana, el texto recurre a un episodio de hace m\u00e1s de quince a\u00f1os para intentar construir un relato de deslegitimaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">La columna utiliza como punto de partida un p\u00f3dcast sobre DMG para volver a instalar la idea de una supuesta responsabilidad moral y pol\u00edtica de De la Espriella en uno de los esc\u00e1ndalos financieros m\u00e1s complejos del pa\u00eds. Sin embargo, el texto omite un elemento central: el rol de Abelardo fue estrictamente jur\u00eddico, limitado en el tiempo, y termin\u00f3 con una renuncia p\u00fablica cuando el proceso ya estaba bajo control de las autoridades judiciales. Ninguna investigaci\u00f3n penal deriv\u00f3 en cargos contra \u00e9l, ni entonces ni despu\u00e9s, pese a la enorme exposici\u00f3n medi\u00e1tica del caso.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Bejarano presenta la defensa jur\u00eddica como si se tratara de una adhesi\u00f3n ideol\u00f3gica o moral al esquema DMG, una operaci\u00f3n discursiva que confunde deliberadamente la funci\u00f3n del abogado con la conducta de su cliente. Esta estrategia no es nueva: busca trasladar la responsabilidad de una estructura criminal a quien ejerci\u00f3, por un breve periodo, el derecho a la defensa t\u00e9cnica, principio b\u00e1sico del Estado de derecho que sectores progresistas suelen defender\u2026 salvo cuando el abogado no es pol\u00edticamente conveniente.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El texto insiste en episodios ya ventilados p\u00fablicamente hace m\u00e1s de una d\u00e9cada, reinterpret\u00e1ndolos desde una \u00f3ptica moralizante y retrospectiva, sin aportar hechos nuevos ni decisiones judiciales que respalden las insinuaciones. Se construye as\u00ed una narrativa basada en sospechas, iron\u00edas y asociaciones, no en sentencias ni pruebas. Incluso declaraciones posteriores de David Murcia Guzm\u00e1n \u2014un condenado por fraude\u2014 son utilizadas como si tuvieran valor probatorio, pese a provenir de una persona con inter\u00e9s directo en desacreditar a terceros.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">M\u00e1s all\u00e1 del caso DMG, la columna da un giro expl\u00edcitamente pol\u00edtico cuando presenta a Abelardo de la Espriella como un personaje que hoy representar\u00eda una amenaza para el proyecto ideol\u00f3gico del petrismo. El texto abandona cualquier pretensi\u00f3n de an\u00e1lisis hist\u00f3rico y entra en el terreno de la confrontaci\u00f3n electoral, al equiparar esquemas de estafa con propuestas pol\u00edticas contempor\u00e1neas, sin demostrar v\u00ednculo alguno entre ambos planos.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">Resulta llamativo que el art\u00edculo concluya denunciando supuestas intimidaciones, bots y violencia pol\u00edtica, mientras el propio texto incurre en una forma de violencia simb\u00f3lica: revivir un expediente cerrado para erosionar reputaciones en plena antesala electoral. No se trata de un ejercicio de memoria cr\u00edtica, sino de una t\u00e1ctica conocida en escenarios de alta polarizaci\u00f3n: desenterrar fantasmas del pasado para contaminar el debate democr\u00e1tico cuando un candidato emerge con fuerza fuera del espectro ideol\u00f3gico del gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">El trasfondo del art\u00edculo es claro. No busca esclarecer hechos ni aportar a la comprensi\u00f3n hist\u00f3rica de DMG, sino intervenir en el escenario pol\u00edtico actual, debilitando a un candidato de derecha que no solo desaf\u00eda al petrismo, sino que ha denunciado abiertamente pr\u00e1cticas de intimidaci\u00f3n pol\u00edtica, uso del aparato judicial como arma y campa\u00f1as de estigmatizaci\u00f3n desde sectores afines al poder.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\">En ese sentido, el texto de Bejarano se inscribe m\u00e1s en la l\u00f3gica de la propaganda pol\u00edtica que en la del periodismo de investigaci\u00f3n. Su objetivo no es informar, sino instalar dudas, asociar culpas y condicionar la percepci\u00f3n p\u00fablica de un candidato que hoy lidera encuestas y conversaci\u00f3n pol\u00edtica rumbo a 2026. El lector, m\u00e1s que enfrentarse a una revelaci\u00f3n, asiste a un intento de ajuste de cuentas ideol\u00f3gico en clave electoral.<\/p>\n\n\n\n<p class=\"wp-block-paragraph\"><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La columna de Ana Bejarano sobre DMG no es un ejercicio period\u00edstico neutro, sino una pieza pol\u00edtica que busca reactivar un episodio cerrado judicialmente para erosionar la imagen de Abelardo de la Espriella, hoy uno de los principales aspirantes presidenciales de la derecha colombiana rumbo a 2026.<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":6409,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[7,49,144,2,5,9],"tags":[],"class_list":["post-6407","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-actualidad","category-colombia","category-farandula","category-judicial","category-noticias-del-valle","category-politica"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6407","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcomments&post=6407"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6407\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":6410,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/posts\/6407\/revisions\/6410"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=\/wp\/v2\/media\/6409"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fmedia&parent=6407"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Fcategories&post=6407"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/elpirobo.com\/index.php?rest_route=%2Fwp%2Fv2%2Ftags&post=6407"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}